martes, 27 de marzo de 2007

Mis días de verano...



La tranquilidad se respira. El silencio desde el otro lado de la pared se puede palpar. El sol se adentra en la habitación, trae consigo la suave brisa de las tardes de verano. El aire cálido y tenue mece lentamente las cortinas violáceas que cuelgan laceas desde el techo. Aquí, sentada en este sillón, el tiempo se detiene. Aquí el mundo deja de actuar. El destino hace sus maletas y marcha a otro lugar. Aquí sólo quedamos los recuerdos merodeando, el disco rodando, la música sonando y yo pensando. Tu presencia sigue aquí después de tantos años. Te siento cerca. Vienes con el viento, desciendes desde el cielo con los rayos del sol, juegas con los visillos y acaricias suavemente lo que dejaste, lo que abandonaste tiempo atrás. Las agujas del reloj se detienen, nadie pasa por la calle, no se oye nada en la lejanía. Sólo la música suena, sólo el viento susurra, los versos de canciones que me traen recuerdos del ayer. Recuerdos de ti, de mi, del mundo que poseía, de la felicidad que creía controlar. Cierro los ojos y sonrío levemente al pensar que cualquier día de estos todo podría empezar. Sería tan grato, tan oportuno, volver atrás, retroceder y cambiar lo que hicimos mal. El cabello se mueve de un lado a otro, lo toco, juego con él, tal y como hacías tú. Hoy estás más presente en mi que nunca. Hoy veo la tranquilidad volver junto a mi. No hay temor, no hay rencor, no hay agonía ni desesperación. No pienso, no actúo ni finjo, no disfrazo la realidad ni oculto la verdad. Hoy la única verdad es que me siento bien. Estoy vacía de todo sentir, cansada de todo soñar, estoy sin estar. Y sin embargo, me siento bien, sonrío y veo pasar miles de imágenes ocultas entre las cortinas. El tiempo no corre. Es perfecto. Porque aunque afuera la vida siga su rumbo, yo sigo aquí adentro, encerrada en estas cuatro paredes. Pero ya no se me caen encima, ya no retumba el tic-tac del segundero en mi cabeza. Ahora todo está bien y, aunque no sea real, prefiero pensar que puede ser así siempre. Que cada día de verano, puede ser un día igual, triste, monótono y tranquilo. Días como este me ayudan a continuar. Días como este son los que me sientan bien. Estos son mis días de verano.
||_†τåммч†_||

2 comentarios:

Enrique dijo...

x cierto, soy kike, cheester o como tu me llamas, compresa con alas :P

Enrique dijo...

Aunque no lo creas.. el otro dia descubri este blog, y me lo voy leyendo pok a pok, me gusta mucho, asi que no dejes de actualizarlo.

ttim =)